La hoja en blanco del escáner y la página que no era
Casi ningún PDF nace con páginas de sobra: le aparecen. La fotocopiadora que escanea por ambas caras mete una hoja en blanco detrás de cada folio de una sola cara. La aplicación del celular capturó dos veces la misma página. El archivo que armaste para un trámite arrastra al final la página de instrucciones que nadie pidió. Y el clásico: el documento de veinte hojas donde la número trece es de otro asunto.
La solución no debería exigir instalar un programa ni pagar una suscripción para «editar PDF profesionalmente». Es tocar la hoja que sobra y bajarse el archivo sin ella. Eso es exactamente lo que hay arriba: la rejilla de miniaturas, el toque que marca en rojo, el contador que dice cuántas quedan y el botón. En el celular funciona con el dedo, que es donde suelen estar los escaneos.

