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Foto con fecha, hora y lugar: el sello que dice de dónde sale cada dato

Respuesta rápida

Sube o toma las fotos y la herramienta les estampa una banda con la fecha y hora de la cámara (o la actual, dicha con esa etiqueta), las coordenadas GPS si existen y la huella SHA-256 del archivo original. Antes de sellar ves qué trae cada foto. Todo en tu navegador, gratis y sin registro.

La fecha y la hora salen del EXIF de la foto y quedan etiquetadas «tomada el»; si el archivo no las trae, se estampa la actual, etiquetada «sellada el».

Las coordenadas GPS de la foto van en grados decimales; si no las trae, puedes usar tu ubicación actual, marcada con honestidad como «ubicación al sellar».

En la banda queda la huella SHA-256 del archivo original, calculada antes de tocar un solo píxel: permite demostrar integridad desde el sellado.

Todo ocurre en tu dispositivo. Las fotos no se suben a ningún servidor: tampoco al nuestro.

Arrastra o toma las fotos

JPG, PNG, WEBP y HEIC de iPhone. Varias a la vez.

Tus archivos no salen de tu dispositivo. KippiLex no los recibe ni los guarda: todo se hace dentro de tu navegador. Cómo comprobarlo.

¿Cómo le pongo fecha y hora a una foto, paso a paso?

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    Elige o toma las fotos

    Arrastra las fotos, búscalas en el equipo o, desde el celular, tómalas ahí mismo con el botón de la cámara. Entran JPG, PNG, WEBP y los HEIC de iPhone, varias a la vez.

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    Mira qué trae cada una

    Debajo de cada foto aparece lo que la herramienta encontró en el archivo: si tiene fecha de la cámara y cuál es, y si tiene coordenadas GPS. Nada se estampa sin que lo hayas visto primero, para que nadie crea que los datos se inventan.

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    Si falta la ubicación y estás en el lugar, usa la actual

    Cuando una foto no trae GPS, puedes pedirle la ubicación al navegador. En el sello quedará etiquetada «ubicación al sellar», distinta del GPS de la foto: dice dónde estabas al sellar, no dónde se tomó.

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    Sella y descarga

    Cada foto sale con una banda inferior: fecha y hora, lugar si lo hay, la huella SHA-256 del archivo original y la marca «Sellado en el dispositivo · KippiLex». Una foto baja como JPG; varias, en un ZIP.

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    Guarda también los originales

    La foto sellada es la versión con contexto a la vista; el original tal como salió de la cámara, con su EXIF intacto, es el que respalda todo. Consérvalos juntos.

¿Cuándo conviene sellar una foto?

Casi siempre en el mismo momento: cuando algo acaba de pasar y sabes que dentro de unos meses alguien va a discutir cuándo y dónde. La humedad que apareció en el techo por la filtración del vecino. El apartamento el día que lo entregas, pared por pared, para que el arrendador no descuente del depósito un daño que no hiciste — o el día que lo recibes, para que no te cobren el que ya estaba. El carro después del choque, la mercancía como llegó, la obra como la dejó el contratista, el medidor antes del reclamo.

El problema de la foto suelta es que sus datos viven escondidos en el EXIF, y se pierden con facilidad: WhatsApp los borra al enviar, muchas apps de edición también, y nadie los ve sin herramientas. El sello los saca a la superficie —fecha, hora, coordenadas— y les suma la huella del archivo, de modo que la foto que compartes lleva su contexto pegado y verificable, no en la memoria de quien la tomó.

Para el abogado el uso es directo: las fotos de una inspección o de una visita al inmueble entran al expediente con su fecha y su lugar a la vista, cada una con la huella de su original, sin depender de un anexo que explique cuál foto es cuál. Y como todo corre en el navegador, sirven también las fotos delicadas de un caso: nada sale del dispositivo.

¿De dónde sale cada dato del sello?

Cada línea de la banda dice su origen, porque un sello que no distingue de dónde salió el dato vale menos que ninguno. La fecha y la hora salen del EXIF —lo que la cámara escribió dentro del archivo al disparar— y van etiquetadas «tomada el», con la aclaración de que es la fecha registrada por la cámara. Si el archivo no la trae, no se finge: se estampa la fecha y hora actuales, en zona de Colombia, etiquetadas «sellada el». Son dos afirmaciones distintas y el sello no las mezcla.

Con el lugar pasa igual. Si la foto trae GPS, las coordenadas van en grados decimales tal como la cámara las guardó, marcadas «GPS de la foto» — pegadas en un mapa te llevan al punto exacto. Si no lo trae y tú decides usar la ubicación del navegador, la línea dice «ubicación al sellar (no viene de la foto)»: es honesta sobre lo único que puede afirmar, dónde estaba el dispositivo en el momento de sellar.

Y antes de todo eso, la pantalla te enseña qué encontró en cada foto: fecha sí o no —y cuál—, ubicación sí o no. Si una foto viene pelada porque pasó por WhatsApp, lo ves antes de sellar y decides con esa información. La herramienta no completa huecos por su cuenta; los señala.

¿Qué vale jurídicamente una foto sellada, y qué no?

Lo primero, el piso firme: las fotografías son documentos. El artículo 243 del Código General del Proceso las nombra expresamente entre las clases de documentos, y como documentos se aportan al proceso. Una foto sellada no es una categoría especial de prueba: es la misma foto, con su contexto a la vista.

Lo segundo, los límites, dichos de frente. Esto no es cadena de custodia ni una certificación de terceros: el sello lo dibuja tu propio navegador, en tu dispositivo, sin que nadie más intervenga ni dé fe. La huella SHA-256 permite demostrar una cosa precisa y valiosa —que el archivo no se alteró desde el sellado, porque quien conserve el original puede recalcularla y compararla—, pero no prueba quién tomó la foto, ni que lo fotografiado sea lo que se afirma, ni convierte la imagen en plena prueba de nada.

Por eso el consejo práctico es acompañarla: la foto sellada del daño pesa más junto al testimonio de quien lo vio, al intercambio de mensajes con el responsable o al acta de entrega firmada. El sello contextualiza; no sustituye al testimonio ni a la inspección. Y conserva siempre el archivo original con su EXIF intacto: es el respaldo de todo lo que la banda dice.

Tres costumbres para que tus fotos nazcan con sus datos

Deja que la cámara guarde la ubicación. En iPhone: Ajustes → Privacidad y seguridad → Localización → Cámara → «Al usar la app». En Android suele estar dentro de la propia cámara, como «Guardar ubicación» o «Etiquetas de ubicación». Con eso activado, cada foto nace con sus coordenadas y este sello sólo tiene que sacarlas a la vista.

No dejes que WhatsApp sea el archivo. Al enviar una imagen como foto, WhatsApp la comprime y le quita el EXIF: la copia que le llega al abogado o a la contraparte ya no tiene fecha ni GPS. Si hay que mandarla, va como documento (adjuntar → Documento), que viaja con los bytes intactos. Y la original se queda en el teléfono que disparó, respaldada.

Sella cerca del hecho. La huella demuestra integridad desde el momento del sellado: sellar el mismo día del daño o de la entrega deja esa marca temprano, cuando más vale. Si además la foto no traía GPS y sigues en el lugar, la «ubicación al sellar» al menos deja constancia de dónde se hizo el sello — dicho con esa etiqueta, sin hacerse pasar por el lugar de la toma.

Preguntas frecuentes

¿De dónde sale la fecha que se pone en la foto?

Del EXIF: los datos que la cámara guarda dentro del archivo al disparar, entre ellos la fecha y hora de captura. Si la foto los trae, el sello dice «tomada el» con esa fecha. Si no los trae —porque la imagen pasó por WhatsApp, se descargó de un chat o se editó—, la herramienta no inventa nada: estampa la fecha y hora actuales en zona de Colombia, etiquetadas «sellada el». En pantalla ves cuál de las dos va a usarse antes de sellar.

¿Y si la foto no tiene ubicación?

Se te dice en pantalla, foto por foto. Si estás en el lugar de los hechos, puedes pulsar «Usar mi ubicación actual» y el navegador te pedirá permiso; esas coordenadas quedan etiquetadas «ubicación al sellar (no viene de la foto)», para que nadie las confunda con el GPS de la cámara. Si prefieres no darla, o el navegador la niega, la foto se sella igual, sin coordenadas.

¿Una foto sellada sirve como prueba en un juicio?

Las fotografías son documentos según el artículo 243 del Código General del Proceso, y se aportan como tales. El sello no le da a la foto un valor que no tuviera: le pone el contexto a la vista (cuándo, dónde, y una huella para demostrar que el archivo sellado no se alteró después). La fuerza de la prueba sigue dependiendo de lo de siempre: que la foto muestre lo que dices que muestra, y de las demás pruebas que la acompañen — un testimonio, una inspección, un intercambio de mensajes.

¿Esto es cadena de custodia?

No, y preferimos decirlo a dejarlo creer. La cadena de custodia es un procedimiento formal de recolección y trazabilidad en manos de autoridades y peritos. Esto es otra cosa, útil y honesta: una foto con sus datos a la vista y una huella SHA-256 que permite demostrar que el archivo sellado no cambió desde el sellado. Tampoco es una certificación de un tercero: el sello lo hace tu propio navegador, en tu dispositivo.

¿Qué es la huella SHA-256 que va en la banda?

Son 64 caracteres que resultan de pasar el archivo original por una función matemática: sólo ese contenido exacto produce esa huella, y cambiar un byte la cambia entera. Se calcula sobre la foto original, antes de dibujarle nada. Si conservas el original, cualquiera puede recalcular su huella después y compararla con la estampada: si coinciden, ese archivo es el mismo que existía al momento de sellar.

¿Por qué mis fotos de WhatsApp no tienen fecha ni GPS?

Porque WhatsApp comprime las imágenes y les quita los metadatos EXIF al enviarlas: la foto que te llegó ya no trae la fecha de captura ni las coordenadas. Si necesitas que una foto viaje con sus datos, envíala como documento (adjuntar → Documento) en vez de como foto, o pásala por cable o por la nube. Y la mejor versión siempre está en el teléfono de quien disparó la cámara.

¿Puedo sellar varias fotos a la vez?

Sí. Eliges o tomas todas las que necesites, revisas qué trae cada una y se sellan en tanda: cada foto con su propia fecha, su propio GPS y su propia huella. Una sola foto baja directo como JPG; varias bajan juntas en un ZIP.

¿Las fotos se suben a algún servidor?

No. La lectura del EXIF, la huella y el dibujo del sello ocurren dentro de la pestaña del navegador, en tu dispositivo. Puedes comprobarlo: abre las herramientas de desarrollador (F12), entra a la pestaña Red y sella una foto; ninguna petición lleva tu archivo. Por eso sirve también para fotos delicadas: lesiones, interiores de tu casa, documentos.

¿El sello daña la foto original?

No la toca. El resultado es un archivo nuevo (un JPG con la banda dibujada); el original queda en tu equipo tal como estaba, con su EXIF completo. La recomendación es guardar los dos: la sellada para mostrar y compartir, la original como respaldo de todo lo que la banda dice.

Sigue por aquí

  • Correo a PDF — si la prueba no es una foto sino el correo donde te prometieron algo.
  • Fotos a PDF — para juntar las fotos selladas en un solo documento ordenado, listo para enviar.
  • Guías legales — qué hacer con la prueba: plazos, derechos y rutas de reclamo, en llano.

¿Las fotos son parte de un problema más grande?

Documentar el daño es el primer paso; reclamarlo bien es otro. Cuenta tu caso gratis y recibe propuestas de abogados verificados, con precio y tiempos, sin comisiones.

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